martes, 13 de enero de 2009

Nombres que lo dicen todo

A través de los nombres de los pueblos del norte de la provincia podemos reconstruir la historia de Castilla-Vieja e indagar los orígenes del castellano

Fernando F. Peña

Los antiguos fueron sabios poniendo nombres a pueblos y ciudades, de este modo la palabra Burgos hace referencia histórica a un conjunto de burgos que se unieron para formar un Burgo mayor, y así son hoy la ciudad y la provincia, un conjunto de burgos que conservan los nombres que les fueron dados en la Edad Media por unos hombres que sabían lo que decían. A través de los nombres de los pueblos podemos llegar a descubrir, además de las esencias de cada lugar, aún vigentes, las primeras conjugaciones castellanas.


En el norte de la provincia, los pueblos que conformaron el viejo condado de Castilla perpetúan una nomenclatura que nos da idea de la fineza poética con que los primeros castellanos señalaron los lugares comunes. Y todavía hoy, los nombres que tienen pueblos y ciudades expresan sus adjetivos mejor que cualquier otra explicación. De este modo, Medina de Pomar, La Ciudad de los Manzanos, desde hace siglos el núcleo más pujante de “Las Merindades”, es todavía una potente conjunción de comercio y huerta. Su nombre compuesto, es una mixtura de árabe y castellano. Ayer fueron frutales y manzanos los que abundaron junto a la medina comercial de los tiempos calmados, hoy el producto estrella de la huerta medinesa es la lechuga de Medina, que empuja para abrirse paso en los mercados transnacionales. Ya porque en el medievo, en tiempos de los Condestables de Castilla Medina fue amalgama de culturas y aduana de mar. Hoy es una gran superficie comercial y una ciudad mercado.


Otra capital del norte, Villarcayo, aunque es un pueblo del renacimiento, también conserva un nombre significativo, porque Villarcayo es la Villa Acaica, que se configuró en torno a una fuente memoral, símbolo de la nueva ciudad, que está enfrente del edificio que acoge el juzgado de Villarcayo donde se dicta la justicia de primera instancia de la comarca, como en el pasado los bisjueces Laín Cavo y Nuño Rasura impartieron / emanaron la primera justicia castellana junto a la fuente Onzapata en el cercano Bisjueces, cuyo pórtico de la iglesia es un tribunal. El destino de la historia mantiene este tipo de guiños jugosos. El Villarcayo del renacimiento es hoy el corazón industrial de la comarca.


La esencia y la trascendencia de los pueblos se descubren descifrando sus nombres. En el norte de la provincia hay villa arcaicas, y villas sanas y salvas como la capital de Mena Villasana de Mena, sana y salva por las montañas que abrazan el valle, los montes de Ordunte y de la Peña, que forman una protectora castilla natural, y por saludable. Según la tradición oral, en Taranco de Mena (tranco, talanquera, barrera), los primeros repobladores de Castilla el Abad Vitulo y sus galisanes emplearon la palabra Castelle para referirse al territorio inmediato del Area Patriniani romana. Castilla fue después el condado emancipador de los años de la reconquista que cuentan los cronicones. Y el Valle de Mena es desde entonces tranco y barrera de Castilla y León.


A los pies de “Las Merindades”, haciendo pie en La Bureba, como un pedestal, está Oña, que en vascuence (habla también presente en la modulación del castellano), podría significar pie / base / principio, y en cuyo Monasterio de San Salvador, influyente centro de clerecía, teología y filosofía, están enterrados los primeros reyes de Castilla y el Rey de Navarra Sancho el Mayor. Hoy los edificios de Oña albergan el cementerio, la iglesia, el claustro y un hospital geriátrico. Con su famoso Cronicón, Oña es todavía en el presente un pueblo fiel a los principios de la salud espiritual y orgánica.


El castellano se vocalizó con múltiples atribuciones y en la actualidad sigue asimilando influencias para dar nombre a objetos, lugares y prácticas. Los pueblos son como se llaman porque en su nombre está su razón de ser. Puente Dey, Sotoscueva, Losa, Tobalina, son algo más que nombres puestos por capricho. Son las imágenes exactas de esos lugares, el puente de Dios labrado por el río en la montaña, los sotos y las cuevas de Sotoscueva, la Lousa que hay debajo del suelo de Losa y la piedra toba que abunda en la región de Tobalina continúan siendo los determinantes de esos lugares. Los patronímicos de los más viejos burgos son además el resultado de las primeras conjugaciones de la lengua.


Nombres de primer castellano, en el norte de la provincia son Cillaperlata, la Cella per latum, celda alejada, distante, escondida; Trespaderne, tras, bajo el influjo del padre, (tras el río padre Ebro); donde está el castillo de Tedeja, la tutela de tetelia, una fortaleza legendaria que está brotando de la tierra de un pico reinante; Quincoces (cinco hoces), Hozina, Ahedo (ayedo), Ailanes (ayales), Quecedo, Bercedo, Robredo, Quisicedo, Fresnedo, Bortedo, Montejo, Angosto, Crucero, Lastras, Herbosa, Pedrosa, Espinosa (de los Monteros. Los Monteros de Espinosa acuñan para Castilla el ideal de la lealtad), Ranedo, Cereceda, Tartalés, Gabanes (cabañas), Lozares, Barruso, Bárcenas, Tubilleja, Parayuelo, La Prada, Promediano, Mijaraluenga, Butrera, , Agüera, Entrambasaguas, Extramiana,, Son nombres iniciales, la mayoría fáciles de interpretar.


Valdenoceda, pueblo del Valle de Valdivielso, es el valle nogalera o de los nogales; Valpuesta, enclavado en Valdegobía, es el valle posita o composita (compostela), el valle de las cenizas, donde hay enterramientos de lo primeros tiempos cristianos y una colegiata posterior en la que se escribía en castellano en el año 800. Ahora es como una ironía del destino que Castilla y León apenas reivindique su presencia en los orígenes de la formación del castellano que lleva camino de convertirse en el segundo idioma más hablado del mundo, como hacen los gobiernos de La Rioja y Cantabria tan a menudo. Valpuesta es un valle ceniza.


Como ocurre por toda Castilla, la fundación cristiana de los pueblos consagró a muchos para toda la vida a santos y santas: San Cristóbal de Almendres, Santa Olaya, Santelices, etc. Y otros tantos lugares son quintanas, por la quinta parte de la cosecha que se pagaba por el alquiler de terrenos en los tiempos romanos. Y en el valle de Tobalina se conservan además cinco quintanas, Q. Martín Galídez, Q. María, Q. Entrepeñas, Q. Seca y Q. Lobos. No es extraño que tantas personas castellanas se apelliden Quintana o Quintanilla, porque los nombres parroquiales también dieron apellido a sus habitantes.


En Nofuentes, capital de la Merindad de Cuesta Urria, tal vez no encontremos las nueve fuentes de su nombre, pero corre la leyenda de que donde hoy está el monasterio de las monjas Clarisas Nuestra Señora de Rivas, una clarividente mujer de Villapanillo cavó y encontró enterradas nueve vírgenes que fueron repartidas y dieron nombre a iglesias de la zona como la de la Virgen de las Quintanillas, que hoy son fuentes de fieles, al menos una vez al año, el día que se celebra la fiesta de la patrona.


Las palabras que nombran los lugares que habitamos continúan siendo exactas, porque el idioma ya incipiente del castellano era puro y nombraba con toda la confianza. La verdad de los pueblos está en sus nombres, que conservan los principios de la lengua castellana, una forma de nombrar, describir, asignar, que sigue engrandeciéndose a través de los siglos. Las palabras auténticas nunca mienten; a juzgar por el nomenclátor de los pueblos burgaleses los antiguos las eligieron para decir verdad.


Fuente: Diario de Burgos

1 comentario:

  1. HOLA!!! Desde Cordoba -Argentina
    hace tiempo que vengo elaborando mi arbol genealogico familiar, pero he aqui que con mi apellido paterno GABANES no he podido aun determinar su origen ya que los estudiosos en el tema no lo consideran un apellido Español a pesar de existir el pueblo Gabanes originario del año 1252 aproximadamente y que anteriormente era Cabañas.Hasta alli coincidimos,pero como me explican que conforme a vuestro punto de vista no se encuentre en la nomenclatura de Apellidos españoles....¿?.Espero vuestra opinion para defender "NOMBRES QUE LO DICEN TODO". Con el mayor de mis respetos y agradecido de encontrar paginas como la presente.Los felicito.
    Luis Angel GABANES URIARTE
    lugabanes@hotmail.com

    ResponderEliminar